La responsabilidad profesional constituye uno de los ejes centrales del ejercicio de actividades que implican un alto grado de confianza y especialización técnica, como las profesiones liberales, los servicios de asesoramiento o las tareas vinculadas a la salud, el derecho y la contabilidad. En términos jurídicos, se refiere a la obligación que tiene el profesional de responder por los daños causados como consecuencia de su actuación cuando esta no se ajusta a los estándares de diligencia exigibles.


























































